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martes, 13 de junio de 2017

¡Google, doodle!; ¿qué tienes en tu cáctus?...


¡Google, doodle!; ¿qué tienes en tu cáctus? Tu espina virtual reparte flores en el espacio. Anida colores de tulipanes la abeja cibernética en su retoño. Quien cuida y cría puede ser mamá y/o papá (Sandricuentos 444).

martes, 6 de junio de 2017

¡Salta, salta, salta, pequeña langosta!

¡Salta, salta, salta, pequeña langosta!, cantaba su tía. ¡Lindo pajarito!, le llamaba su abuelo. ¡Cachumo, guatúbelo!, le apodó su padre. Ella, corría por el jardín, mientras el arco iris peinaba sus crespas vertientes. La niña en movimiento jamás se cansa; ¡ella alza sus brazos al viento! Géminis de nacimiento -con una pizca de Tauro-, su madre la bautizó Sandra -protectora de hombres-, y Sofía... quizás por filosofía (Sandricuentos 443)


martes, 23 de mayo de 2017

Matorral de pelos alados, árbol...

Matorral de pelos alados, árbol. Ramas de raíces ancestrales, mujer. ¿Qué te pasa que estás inclinada?, le pregunta, y ésta le responde: Lo mismo que a ti, espejo de mi alma (Sandricuentos 442).


jueves, 20 de abril de 2017

Intrépido soneto de la marcha fluvial enraíza su materia entre los dedos...

Intrépido soneto de la marcha fluvial enraíza su materia entre los dedos. La sensualidad se anexa entre ramas y hojas que no están secas, sino húmedas. El aroma del petricor envuelve cada movimiento y lo hace infinito: yin yang (Sandricuentos 441).


jueves, 6 de abril de 2017

En completa soledad, aspira enmendar errores del pasado...

En completa soledad, aspira enmendar errores del pasado, para no cometerlos en el futuro. Lo que no sabe es que la luz muestra su único proyecto: el presente. El sin tiempo no entiende de estructuras, ni del tic tac, porque es eterno (Sandricuentos 440). 


martes, 14 de febrero de 2017

¿Qué te duele? ¿Qué te alcanza? ¿Qué te brilla?...

_¿Qué te duele? ¿Qué te alcanza? ¿Qué te brilla?_, le preguntaba. _Hay de ojos, corazones ciegos, en la bonanza de la vida_, le respondía. Esa noche cruzó, en el cielo, una metáfora con sabor a manzanas... ¡Me llamo Violeta y no toco el violín!, aseveró con certeza en un tono atolondrado (Sandricuentos 439).


viernes, 3 de febrero de 2017

El abismo, la caída, el agua...

El abismo, la caída, el agua... Todo es parte del juego del cartero. ¡Carteras, pero no de cosas; carteras, de repartir cartas! ¡Suben, bajan, vuelan, aterrizan! El loto es parte del renacimiento. Del fango surge una nueva idea y se deja sentir en las bruces de un paraguas... Paracaídas. Cada huella y cada pensamiento queda en ese lugar, así es ella: la brisa del mar (Sandricuentos 438).


miércoles, 1 de febrero de 2017

El capricho diario se convirtió en ritual...

El capricho diario se convirtió en ritual. La imagen era más poderosa que su estado actual. Envuelta en curiosidad sintió una hebra perdida que casi se cortaba. El punto de encuentro con el presente se hizo fugaz. Incierto o no, el reflejo sería el inicio de su transformación (Sandricuentos 437).


martes, 3 de enero de 2017

La nueva noche supo lo que deseaba...

La nueva noche supo lo que deseaba. Faltaban dos para las tres, de la madrugada, cuando cayeron los deseos imperecederos. El baúl de la nueva vida pronto abriría el camino. Sin lugar a dudas, el destino se asomaba (Sandricuentos 436).


viernes, 2 de diciembre de 2016

Ni diurno, ni nocturno...

Ni diurno, ni nocturno, solamente atrapa pupilas en el firmamento. Dice que las hechiza como buen jardinero. También dice que las encanta con su carrito de fuego. Hace jardines desde su corazón célico y dice que ella llegará en cualquier momento (Sandricuentos 435). 



AQUÍ, SANDRICUENTOS POR MES Y AÑO EN CUADRO EMERGENTE: